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martes, 10 de abril de 2012

¿Debe ocultarse la ubicación de las especies recién descubiertas?

El descubrimiento de una nueva especie puede suponer para un científico el momento más importante de su carrera, pero algunos creen que también expone a animales raros y vulnerables al peligro de ser comerciados como mascotas salvajes, con resultados catastróficos.
Es un dilema científico que ha llevado a algunos ambientalistas a cuestionar si no sería mejor ocultarle al mundo el descubrimiento.
En 1999, el herpetólogo Bryan Stuart estaba trabajando en el norte de Laos cuando encontró por casualidad una llamativa salamandra que nunca había visto antes.
La criatura tenía una apariencia prehistórica con una piel verrugosa y puntos amarillos y brillantes por toda su espalda.
La detectó en una botella de alcohol que un colega de Laos había traído de una boda en un lugar remoto del país. El veneno de la piel de la salamandra había sido usado para fabricar una bebida con propiedades medicinales especiales para brindar por los recién casados.

El descubrimiento

Stuart comenzó a buscar más salamandras de ese tipo y, tres años más tarde, publicó un artículo en la revista Journal of Herpetology, anunciando el descubrimiento de una nueva especie, la Laotritonlaoensis.
"Cuando ves a uno de estos animales en la naturaleza y lo pones sobre tu mano por primera vez y reconoces que es absolutamente único, es como descubrir un tesoro", dice.
Pero su alegría terminó en un horror cuando se dio cuenta de que su descubrimiento había llamado la atención de comerciantes de anfibios de todo el mundo. Fotografías de ejemplares de la especie comenzaron a aparecer en foros sobre mascotas anfibias en lugares tan distantes como Alemania y Japón.
Stuart se dio cuenta pronto de que los comerciantes de animales salvajes habían usado su artículo como una hoja de ruta para capturar y vender grandes cantidades de esas salamandras.
"La mentalidad de estos comerciantes es conseguir el máximo número de ejemplares en el menor tiempo posible, para ganar cuanto más mejor", dice.
"Lo que es peor es que los lugareños colaboran con las redes de comercio, ayudándoles a recolectar a los animales".
"Encontrar a un oficial de aduanas en cualquier lugar del mundo que se preocupe mucho por las salamandras es difícil"
Chris Shepherd, Traffic.


Del hallazgo a la extinción

La salamandra de Laos vive en la superficie de las rocas y es fácil encontrarla. Los locales solían recibir menos de un dólar por cada una de ellas y luego los comerciantes las vendían por hasta US$200.
Los coleccionistas de mascotas
salvajes llegaron a pagar US$200
por un ejemplar de la salamandra
Laotriton Laoenesis.
Debido a que ese tipo de salamandra solo ha sido encontrada en tres pequeñas zonas del norte de Laos, su número se redujo vertiginosamente.
En 2008, seis años después de la publicación del artículo de Stuart, una bióloga de la Universidad Nacional de Laos, Somphouthone Phimmachak, reveló que la especie estaba al borde de la extinción.
Tras su descubrimiento, la salamandra de Laos recibió estatus oficial de especie amenazada, lo que supuso la ilegalización del comercio de especímenes cazados en la naturaleza.
No era la primera vez que un descubrimiento científico había puesto en peligro a una especie singular.
"Una tortuga de la pequeña isla indonesia de Roti fue cazada hasta tal punto que hoy está casi extinguida", dijo Stuart. Un tipo de lagartija del sureste de China desapareció por completo de su habitat natural después de que su precio en el mercado llegase hasta US$2.000 por cada una.
Jason Lee Brown, un herpetólogo que ha estudiado los venenos de las ranas en Perú desde 2003 enumera hasta tres incidentes separados en los que sus descubrimientos han puesto a una especie en peligro.
En 2006 publicó en internet la fotografía de una nueva especie de rana venenosa, la Ranitomeya benedicta. Casi inmediatamente apareció en ferias comerciales de Europa y Norteamérica.
Dos años después volvió a pasar cuando publicó la descripción de una segunda nueva especie y de nuevo cuando informó sobre el redescubrimiento de una tercera especie que se pensaba estaba extinta.
En 2010, Brown volvió al área de Perú donde había descubierto inicialmente la Ranitomeya benedicta y descubrió que la población local había estado cortando la corteza de los árboles en los que sabían que vivían las ranas.
Ranas en peligro de extinción encontradas muertas en Perú. Tenían Europa como destino.

"Casi dejo lo que estaba haciendo", dice.
Dos de estas ranas fueron declaradas en peligro el año pasado.

Problema de estatus

El estatus de especie amenazada es concedido por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, de acuerdo con la Convención de Comercio de Especies en Peligro, que fue firmada en 1973 y ha sido ratificada por 175 países.
Pero según algunos conservacionistas, el estatus de especie en peligro crea nuevos problemas. Chris Shepherd, de Traffic, una organización que vigila el tráfico de animales salvajes, cree que la etiqueta de animal en peligro puede acabar elevando el valor del animal en el mercado negro.
Visita a menudo los mercados de animales salvajes de Jatinegara en Yakarta, Indonesia, y de Chatuchak en Bangkok, Tailandia, donde ha visto a comerciantes anunciando -aunque disimuladamente- que los animales que venden están en peligro y son ilegales.



¿Por qué nos deberían preocupar las salamandras?

Los anfibios nos sirven como señal de alerta, dice Ariadne Angulo, de IUCN.
Son a veces la primera especie en responder a la polución o al cambio de clima y son cruciales en las investigaciones sobre el estado del medio ambiente.
Un tercio de todas las especies conocidas de anfibios son clasificadas como amenazadas.
Los anfibios comen muchos invertebrados y son una importante fuente de comida para los grandes depredadores.
Fuente: Ariadne Angulo, IUCN
Traffic está asistiendo a las fuerzas de seguridad locales en la persecución del comercio ilegal de animales salvajes. El problema reside en que acabar con ese tráfico no es una prioridad en países como Laos, Indonesia, Tailandia o Perú.
"El papel de las aduanas es muy importante porque se encuentran en la primera línea de importación y exportación", dice Shepherd. "Pero encontrar a un oficial de aduanas en cualquier lugar del mundo que se preocupe mucho por las salamandras es difícil".
Jason Lee Brown está de acuerdo en que confiar el problema a los gobiernos de los países en desarrollo no tiene sentido. Él dice que las autoridades peruanas le prestaron poca ayuda cuando les puso en conocimiento del tráfico de ranas.
"Hay una apatía generalizada; hay muchos problemas que resolver que son más importantes y simplemente no tienen la infraestructura para tratar con esto", afirma.
Cree que la responsabilidad reside en aquellos que en el mundo desarrollado están fomentando el mercado de mascotas salvajes.
Muchos de los cazadores peruanos viven con US$1,25 al día y pueden ganar unos US$2 por una rana. Los coleccionistas en Europa y Estados Unidos pagan hasta US$1.000 por un par, lo que convierte al contrabando en un negocio muy lucrativo.



"El contrabando es un grano de arena en el desierto"
Mark Pepper, ambientalista.

Contrabando, un problema menor

Hay quien cree que la única solución viable para el comercio de animales salvajes es la crianza en cautividad.
Mark Pepper, que ha trabajado con Brown en proyectos de conversación en Perú, gestiona un criadero legal de ranas, pero a veces encuentra comerciantes ilegales que venden especies con las que nunca ha trabajado bajo su nombre.
No cree que el contrabando sea la mayor amenaza para los anfibios. Para algunas especies, como la salamandra de Laos, el contrabando puede tener un efecto devastador, pero la mayoría de los anfibios se enfrentan al problema de la destrucción de su hábitat.
La tala de árboles y la minería representan un riesgo mucho mayor para las ranas que él ha estudiado en Perú, asegura.
"El contrabando es un grano de arena en el desierto".
Lo lógico parece que sería conservar en secreto la ubicación de los animales y algunos científicos eligen hacer esto.
El año pasado, el diario New York Times informó que un herpetólogo en Malasia, Indraneil Das, redescubrió un anfibio sorprendente llamado el sapo arcoiris de Borneo que se había creído extinto. Das no quiso publicar su localización específica.
Asimismo, después de su experiencia con la salamandra de Laos, Bryan Stuart descubrió una especie de serpiente venenosa y decidió conservar en secreto su ubicación. Pero es algo que le resulta incómodo.
Cree que los científicos necesitan compartir el conocimiento de dónde se encuentran los animales que descubren para poder cooperar entre ellos y con el resto de la sociedad para preservar las especies y su hábitat.




Fuente:







martes, 3 de abril de 2012

Los ratones viajaron en barcos vikingos


Según un nuevo estudio, los vikingos que conquistaron nuevas tierras trajeron consigo, sin saberlo, otro tipo de invasor: ratones.

Los científicos que estudian la evolución del ratón común, o doméstico, ya conocían el patrón de ADN que solamente se encuentra en ratones de Noruega (la tierra de los vikingos) y el norte de Gran Bretaña, zona colonizada por los vikingos, como afirma la directora del estudio Eleanor Jones, bióloga de la Universidad de Uppsala, en Suecia.

El hallazgo sugiere que las dos poblaciones, a pesar de estar separadas por el mar, estaban conectadas, y que posiblemente los vikingos llevaron los ratones a la región del norte de Gran Bretaña.

El equipo hizo pruebas en restos de ratones antiguos y modernos recogidos en varios puntos de colonias vikingas y encontraron en ellos el mismo patrón, dando fuerza a la idea de que los ratones fueron transportados por los vikingos colonizadores.

Íntimamente conectados

Entre los siglos VIII y X después de Cristo, los vikingos se asentaron en varias regiones, incluyendo Escocia, Irlanda, Islandia, las Islas Faroe, Terranova y Groenlandia.

Según Jones, posiblemente los ratones viajaron como polizones en las sacas de grano y heno que transportaban los grandes barcos que utilizaban los vikingos para conquistar nuevas regiones.

Por lo general, como su propio nombre indica, los ratones domésticos prefieren la compañía de los humanos y han evolucionado para convivir con ellos. Los primeros datos de ratones comunes que vivieron entre humanos corresponden al periodo comprendido entre 8.000 y 6.000 a.C. en el Creciente Fértil.

Gracias a esta nueva investigación, «podemos seguir su historia genética, que está muy conectado a la nuestra», afirma Jones.

De ratones y hombres

Para su estudio, Jones y sus colegas tomaron en primer lugar muestras de ADN de ratones comunes salvajes en nueve puntos de Islandia, uno de Groenlandia y cuatro cerca del asentamiento vikingo de L'Anse aux Meadows, en Terranova. El equipo comparó este ADN con antiguas muestras de huesos de ratones encontrados en cuatro puntos arqueológicos de Islandia y algunos de Groenlandia.

Después, los investigadores se centraron en un pequeño fragmento de ADN mitocondrial que pasa de madres a hijos.

Al comparar ese fragmento con el ADN mitocondrial de los ratones de todos esos puntos, los científicos pudieron descubrir qué ratones estaban relacionados y cuáles no.

A partir de esos datos el equipo elaboró un árbol genealógico que muestra cómo los ratones domésticos se extendieron por Europa hace miles de años. «La evolución coincide con la línea de expansión de los vikingos», afirma Jones.

Estos ratones «llevan la firma genética de la historia humana», añade.

Se desconoce si los vikingos eran conscientes del equipaje que transportaban, aunque sí parece que llevaban gatos en los barcos, como señala Jones, cuyo estudio fue publicado el 19 de marzo en la revista BMC Evolutionary Biology.

«En Islandia y Groenlandia no hubo otras plagas de animales pequeños, debieron llevarse gatos para hacer frente a la plaga de ratones», señala.

«Una vez en tierra no debieron tener problema para establecerse en las nuevas comunidades vikingas».

Un estudio convincente

El nuevo estudio ofrece «una convincente aplicación del análisis de antiguo ADN de los ratones para descubrir cómo se asentaron en nuevos territorios», señala Fabienne Pigière, del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales de Bruselas.

«Abre nuevas perspectivas de investigación para el estudio de los asentamientos humanos a lo largo de la historia».

Por ejemplo, añade, el equipo no encontró pruebas de ratones domésticos en Terranova durante el periodo vikingo, lo que sugiere que quizá solamente vivieron en la zona durante un corto periodo de tiempo.

Elizabeth Reitz, experta en zooarqueología de la Universidad de Georgia, en Atenas, señala que animales pequeños como los ratones a menudo forman parte de los descubrimientos arqueológicos, pero «muchos los ignoran y se centran en animales más grandes».

«Sin embargo, los animales pequeños pueden decirnos mucho sobre el ser humano», afirma Reitz a través de correo electrónico. «Como demuestra este estudio, pueden darnos pistas sobre el proceso de colonización y el comercio humanos».

Según Jones, el estudio también nos recuerda cómo el ser humano puede modificar nuevos ambientes.

«Cuando nos movemos llevamos con nosotros animales de forma involuntaria. Al llegar a un sitio determinado creamos un nuevo tipo de hábitat».  


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Las abejas también se automedican

Cuando una colonia es infectada por hongos patógenos, las abejas llevan a la colmena mayores cantidades de propóleo, una mezcla de cera y resinas de plantas con propiedades antifúngicas. Estos son los resultados de un estudio publicado en la revistaPLos ONE.

"Este comportamiento ha evolucionado porque el beneficio que supone traer la cantidad extra de resinas a la colmena compensa los costes", ha indicado Michael Simone-Finstrom, investigador de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU) y autor del estudio. "La colonia sabe que merece la pena el esfuerzo", ha matizado.
Los investigadores encontraron que, cuando aplicaban a la colmena un tratamiento fúngico, las abejas llevaban hasta un 45 por ciento más de propóleo a la colmena y, además, retiraban las larvas parasitadas por los hongos de forma que conseguían reducir significativamente la infección. Por otro lado, parece que estos himenópteros pueden distinguir si los hongos son o no patógenos ya que, al aplicar hongos inocuos, las abejas no aumentaban el transporte de resinas hacia la colmena. Pero la automedicación también tiene límites y, en el caso de las abejas, las infecciones bacterianas no provocaban el aumento de propóleo en la colmena, a pesar de las conocidas propiedades antibióticas de este compuesto.

Este trabajo tiene implicaciones prácticas en el mundo de la apicultura. Por ejemplo, los apicultores de EEUU suelen preferir colonias con menos resinas. Sin embargo, "ahora sabemos que esta es una característica que vale la pena promover, ya que ofrece a las abejas una defensa natural", ha explicado Simone-Finstrom.


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domingo, 18 de marzo de 2012

Vomitar para evitar ser depredado

Recientemente conocimos el Ave del Año según Seo/BirdLife. La carraca, Coracias garrulus se convertían por su belleza y las amenazas que la rodeaban en el pájaro destacado de 2012. Ahora, según un estudio publicado en Biology Letters, se ha descubierto uno de sus métodos para evitar ser depredado: vomitan cuando se sienten amenazadas.

Como explican los autores en la propia introducción del artículo, muchos animales reaccionan al peligro produciendo sustancias químicas que pueden ser olidas por otros. Es lo que se llama el olor del miedo. Sin embargo parece que las Coracias garrulus van un paso más allá y no expulsan sustancias a través de la piel sino que llegan a vomitar.
Según explican los investigadores, las carracas "vomitan un oloroso líquido naranja cuando se asustan en sus nidos" a lo que explican que están trabajando la hipótesis de que este fuerte olor sirva para avisar a sus padres sobre este peligro de ser devorados.
El estudio demostró por primera vez que las aves pueden utilizar el olor para alertar de una amenaza. Para comprobarlo los investigadores estudiaron dos nidos que desprendían distintos olores: el del vómito de los polluelos y uno de control estándar. Cuando el olor era a vómito los padres volvían a los nidos y disminuían la tasa de aprovisionamiento en comparación con el análisis de control.
El estudio ha sido realizado por los investigadores Deseada Parejo, L. Amo, J. Rodríguez y J.M. Avilés y publicado en marzo en la revista Biology Letters, perteneciente a la Royal Society. Este descubrimiento servirá para seguir conociendo a fondo esta bella especie amenazada por la presión antropológica.

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miércoles, 14 de marzo de 2012

Descubren pingüinos gigantes prehistóricos

Según un nuevo estudio, los científicos han descubierto que unos «esbeltos» pingüinos gigantes habitaron Nueva Zelanda hace 25 millones de años.

El coautor del estudio Ewan Fordyce, paleontólogo de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda), se encontró durante décadas con huesos de estas especies mientras buscaba fósiles de ballenas y delfines.

No ha sido hasta ahora, sin embargo, cuando el equipo ha reconstruido un esqueleto que, tomando como modelo la estructura ósea de un pingüino rey moderno, representa ambas especies, que son muy parecidas.

El resultado es «un pingüino que no se parece a ningún pingüino vivo», afirma el director del estudio Dan Ksepka, paleontólogo de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (Estados Unidos).

En lugar de tener formas redondeadas, como los pingüinos actuales, éstos tienen un cuerpo delgado y alargado, con aletas largas y un pico estrecho para atrapar peces.

Ambas especies miden aproximadamente 1,3 metros de alto, por lo que serían más altos que los ejemplares de la especie de pingüino más alto existente hoy en día, el pingüino emperador, que puede llegar a medir 1,2 metros.

La antigua Nueva Zelanda

Hace 25 millones de años, la mayor parte de Nueva Zelanda estaba sumergida bajo el agua, únicamente había pequeños islotes en la superficie. Estas masas rocosas, que proporcionaba protección y alimento suficiente a los pingüinos, eran el hábitat ideal para estos animales.

Ksepka se imagina una gran variedad de pingüinos sobre esos trozos de tierra, más o menos como sucede hoy con los pingüinos modernos, aunque el investigador imagina también volcanes activos que posiblemente cubrían el cielo de ceniza.

En honor a estas antiguas tierras, el equipo llamó a las especies Kairuku waitaki y Kairuku grebneffi (kairuku significa algo así como «pescador que vuelve con el alimento» en la lengua de los indígenas maoríes).

Los pingüinos gigantes no estaban solos

«Hemos tenido conocimiento de otros pingüinos gigantes en distintas partes del mundo», afirma la paleontóloga Julia Clarke, de la Universidad de Texas, que no participó en el estudio.

Clarke lideró en 2010 un estudio que describía una nueva especie de un antiguo pingüino gigante, cuyo fósil fue descubierto con plumas.

Sin embargo, «a pesar de que Nueva Zelanda es una de las zonas con mayor diversidad de pingüinos gigantes, éstos no han podido ser descritos del todo», por lo que la nueva reconstrucción constituye un importante avance, comenta Clarke, cuyo trabajo ha sido apoyado por el Expeditions Council de la National Geographic Society.

Según Ksepka, ambas especies de pingüinos convivieron con otras cuatro, alimentándose cada una de ellas de diferentes peces, un nivel de diversidad poco común en la actualidad.

«El hecho de que hubiera cinco especies en las mismas playas resulta increíble», añade.

jueves, 8 de marzo de 2012

El oso que utiliza piedras como exfoliantes

s la primera vez que se observa el uso de herramientas 
en osos. 
Un oso pardo, Ursus arctos, fue fotografiado utilizando una roca cubierta de crustáceos como exfoliante. Es la primera vez que se registra el uso de herramientas en esta especie.
La observación fue realizada en el Parque Nacional Bahía de los Glaciares, Glaciar Bay, en Alaska, por Volker Deecke, un investigador del Centro de Vida Silvestre de la Universidad de Cumbria, en Inglaterra.
Es posible que el oso utilizara la roca cubierta de percebes (pequeños crustáceos) para rascar un area de piel irritada o retirar restos de comida durante el período en que muda su pelaje, señaló Deecke.
Esto significa que los osos pardos podrían tener capacidades más avanzadas de lo que se pensaba hasta ahora.
Deecke observó el comportamiento inusual cuando estaba de vacaciones en el parque de Alaska. Sus conclusiones fueron publicadas en la revista Animal Cognition.
Durante la muda de pelaje los osos suelen refregarse contra árboles o rocas o utilizan sus garras, pero jamás habían sido observados usando manualmente objetos para rascarse.

Usuarios sofisticados

Hasta ahora se pensaba poco probable que las especies con vidas solitarias, como los osos pardos, desarrollaran comportamientos sofisticados.
"Estos animales tienen cerebros grandes en relación al tamaño corporal. Su cerebro es el más grande de los carnívoros y es mucho mayor que el de los leones", dijo Deecke.
"Hay muchas teorías que relacionan el comportamiento social con el tamaño del cerebro y las habilidades cognitivas. Pero parece que los osos son mucho más complejos de lo que se pensaba".
"Desde el punto de vista cognitivo, utilizar una herramienta de esta forma requiere capacidades de procesamiento de información que creíamos ausentes en los osos".
Los seres humanos son los usuarios de herramientas por excelencia, señaló Deecke, pero los osos se han convertido ahora en el quinto caso de mamíferos no primates que utilizan objetos de esa forma.
La nutria marina utiliza rocas para golpear y abrir almejas y erizos de mar, los elefantes asiáticos usan ramas de árboles para espantar moscas, algunos delfines nariz de botella usan esponjas de mar para cubrir sus rostros mientras buscan alimentos y las ballenas jorobadas generan burbujas para arrinconar y atrapar grupos de peces.

Misterio

Si bien el comportamiento de los osos pardos sólo ha sido observado una vez, el descubrimiento puede dar lugar a futuras investigaciones, según Deecke.
"No sabemos cuán común es este comportamiento. La gran enseñanza para mí ha sido darme cuenta de lo poco que sabemos sobre las habilidades cognitivas de los osos", señaló el investigador.
"Los experimentos con primates para determinar la complejidad de sus habilidades jamás han sido realizados con osos".
"Creo que nos llevaremos unas cuantas sorpresas cuando los investigadores comiencen a prestar más atención a los osos y a la forma en que usan sus grandes cerebros en el medio silvestre".





viernes, 2 de marzo de 2012

Descubren en Vietnam un murciélago con nariz de repollo


La nueva especie de murciélago, descubierta en Vietnam, muestra unas extrañas protuberancias en la nariz. Según Vu Dinh Thong, de la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam, en Hanói, cuando los científicos lo vieron por primera vez en el parque nacional de Chu Mom en 2008, casi lo confundieron con otra conocida especie de murciélago.

Sin embargo, al sospechar que podría tratarse de una especie nueva, Vu Dinh y su equipo utilizaron redes para atrapar alguno de estos dóciles animales.

«Los murciélagos parecidos a éstos reaccionan de forma muy agresiva cuando son capturados», comenta a través de correo electrónico, «pero sorprendentemente éstos eran muy tranquilos».

El equipo, sin embargo, tuvo que enfrentarse a otras criaturas, las sanguijuelas, que «invaden el parque de Chu Mom durante la temporada de lluvias».

«Hicieron todo lo posible por atacarnos cuando intentábamos atrapar los murciélagos. Menos mal que ganamos nosotros».

Un misterio para la ciencia

El equipo grabó el sonido que emiten estos murciélagos y tomó muestras de tejido de varios ejemplares.

Los resultados revelaron que estos animales llaman a una frecuencia diferente de los ya conocidos, lo que dio a entender que se trata de una nueva especie. Del mismo modo, los resultados genéticos confirmaron que la especie, llamada Hipposideros griffini, es genéticamente distinta, según el estudio publicado recientemente en Journal of Mammalogy.

«Hasta ahora sabemos muy poco del Hipposideros griffini», afirma Vyu Dinh. Los ejemplares de esta nueva especie tienen extrañas protuberancias con forma de hoja en la nariz, que podrían ayudarles en la ecolocación, la interpretación de los ecos que generan los objetos a su alrededor, incluidas las presas.

Por otra parte, solamente se han encontrado murciélagos Hipposideros griffini en dos parques nacionales, aunque se espera que nuevas investigaciones permitan descubrir ejemplares en otros lugares.

«Este hallazgo también sugiere que Vietnam podría albergar gran variedad de murciélagos, algunos aún por descubrir».  

Científicos descubren gusanos potencialmente inmortales


Científicos británicos aseguran haber identificado una especie de gusano capaz de combatir el proceso de envejecimiento, sugiriendo que demuestra una forma de inmortalidad.
Los investigadores descubrieron que cuando ciertas especies de gusanos se reproducen, renuevan sus reservas de una enzima clave -llamada Telemerasa-, que protege al ADN de envejecer.
Según los resultados, solo los gusanos que se reproducen de forma asexual (los que se dividen para dar lugar a nuevos individuos) poseen esta habilidad, que implica una potencial regeneración ilimitada.
Uno de los responsables del estudio, el doctor Aziz Aboobaker, aseguró que la investigación podría ayudar a entender mejor los procesos de envejecimiento y aliviar los achaques que sufre el ser humano al entrar en años.
Los investigadores de la Universidad de Nottingham estudiaron la capacidad de los gusanos planaria para reemplazar los tejidos viejos o células dañadas en un intento por comprender los mecanismos que permiten su longevidad.

Cuestión de piel

Aboobaker comentó que el grupo de científicos estudió dos tipos de gusanos, los que se reproducen sexualmente y los que se reproducen asexualmente, simplemente dividiéndose en dos, es decir una forma de clonación.
"Ambos parecen regenerarse indefinidamente por el crecimiento de nuevos músculos, piel, vísceras e incluso el cerebro entero una y otra vez", dijo el científico.
Explicó que cuando las células madre se dividen, empiezan a mostrar signos de envejecimiento, ya sea que se trate de curar heridas, durante la reproducción o el crecimiento. En ese caso ya no pueden dividirse y son menos capaces de reemplazar células especializadas exhaustas en los tejidos del cuerpo humano.
"El envejecimiento de la piel es quizás el ejemplo más visible de este efecto", señaló.
Los gusanos planaria pueden evitar el proceso de envejecimiento y logran que sus células se sigan dividiendo. Mantienen activamente los extremos de los cromosomas -llamados telómeros- en las células madre adultas, lo que teóricamente los hace inmortales.
El artículo fue publicado por la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

 
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